domingo, 8 de septiembre de 2013



Sonrisas falsas, días que viene y van. Rayadas y bajones acompañados de música. Un día que comienza con lágrimas pero de esas que hay que ocultar. Día a día la chica fuerte en las que todos se apoyan se va volviendo más débil, son demasiadas ya. La chica que lleva aguantando  problemas prácticamente desde que nació. La chica que por circunstancias es bastante madura, la chica que todo el mundo espera que sea buena. La chica que hay días que se siente sola. ¿Está esa chica triste? No, simplemente sin ganas de sonreír. Pero a pesar de todo esa chica ha decidido luchar por todo, vivir, reír, llorar de alegría. Esa chica ha decidido que nadie, ni nada le va a impedir ser feliz. Porque al fin y al cabo merece la pena luchar por ser feliz y además nadie dijo que fuese fácil, ¿no?


Todavía creo que nuestro mejor diálogo ha sido el de las
miradas. Las palabras, consciente o inconscientemente,
a menudo mienten, pero los ojos nunca dejan de ser
veraces. Si alguna vez he pretendido mentir a alguien con
la mirada, los párpados se me caen, bajan espontáneamente
su cortina protectora, y ahí se quedan hasta que yo y mis
ojos recuperamos la obligación de la verdad. Con las
palabras todo es más complejo, pero aun así, si las palabras
tratan de engañar, los ojos suelen desmentir a la boca".
Mario Benedetti.


Si la única forma de estar contigo es en mis sueños, discúlpame, hablamos luego. Iré a verte


Ojala todo fuera tan fácil, cuando crees que lo has superado, viene alguien y te rompe los esquemas, rompe la delgada línea entre volver a recaer o superarlo. Simplemente supongo que aún quedan recuerdos que siguen doliendo.


De nuevo volvemos al mismo punto desde donde empezamos. Un sentimiento de tristeza en lo más profundo del corazón. Y por mucho que me joda soy como un cristal, me rompo en mil pedazos mientras me derrumbo. Fue muy fácil hacer borrón y cuenta nueva pero no, los sentimientos vuelven y los recuerdos con ellos. Por mucho que me jodiese yo también te echaba de menos, aunque ni yo misma lo supiese, algo en mi interior te echaba de menos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Hoy quiero sonreír después de haber llorado por mucho tiempo. Lloré por alguien que sigo queriendo con toda mi alma, aunque de una forma mucho más libre y completa. Nadie le pertenece a nadie. Aprendí que las personas van llegando a tu vida cuando deben llegar. Por algo, siempre por algo.