Mañana es
sinónimo de un día menos. Ayer es el recuerdo de lo que fue y ya no será. Y el
hoy es tan efímero que lo único que puedes hacer es poner tus sentidos para
guardar en la memoria un tiempo que automáticamente se convertirá en pasado.
Porque la vida es ver como en un abrir y cerrar de ojos él ahora se convierte
en antes, y el después en ahora, para sucesivamente ir dejando todo atrás. Nos enfrentamos
al tic-tac consciente de que somos indefensos ante él, y aun así nos empeñamos
en cargar a nuestra espalda el dolor que supone un tiempo que se nos va, un
libro que nunca tendrá segunda parte o un punto y final que estamos obligados a
escribir. Y poco a poco olvidamos que por mucho que lo intentemos es imposible
volver al pasado, o cambiar el sentido de las agujas del reloj, borrar los
errores que cometimos, o revivir un momento en el que nos gustaría habernos
quedado para siempre: dejando escapar gran parte de nuestra vida buscando la
manera de congelar el presente. Dejemos huella para aquellos que vengan, para
que tracen una línea nueva y nuestro punto y final se convierta en un punto y
seguido, para que cada vez que abramos el álbum de nuestra memoria nos sintamos
orgullosos de lo que hemos hecho. Para poder decir algún día, que sentimos
nostalgia por cada una de las sonrisas que hemos exprimido a lo largo de la
vida. Porque lo importante no es el "pudo haber sido y nunca fue",
sino el "puede ser, y seguro que así será..."lunes, 21 de octubre de 2013
la vida
Mañana es
sinónimo de un día menos. Ayer es el recuerdo de lo que fue y ya no será. Y el
hoy es tan efímero que lo único que puedes hacer es poner tus sentidos para
guardar en la memoria un tiempo que automáticamente se convertirá en pasado.
Porque la vida es ver como en un abrir y cerrar de ojos él ahora se convierte
en antes, y el después en ahora, para sucesivamente ir dejando todo atrás. Nos enfrentamos
al tic-tac consciente de que somos indefensos ante él, y aun así nos empeñamos
en cargar a nuestra espalda el dolor que supone un tiempo que se nos va, un
libro que nunca tendrá segunda parte o un punto y final que estamos obligados a
escribir. Y poco a poco olvidamos que por mucho que lo intentemos es imposible
volver al pasado, o cambiar el sentido de las agujas del reloj, borrar los
errores que cometimos, o revivir un momento en el que nos gustaría habernos
quedado para siempre: dejando escapar gran parte de nuestra vida buscando la
manera de congelar el presente. Dejemos huella para aquellos que vengan, para
que tracen una línea nueva y nuestro punto y final se convierta en un punto y
seguido, para que cada vez que abramos el álbum de nuestra memoria nos sintamos
orgullosos de lo que hemos hecho. Para poder decir algún día, que sentimos
nostalgia por cada una de las sonrisas que hemos exprimido a lo largo de la
vida. Porque lo importante no es el "pudo haber sido y nunca fue",
sino el "puede ser, y seguro que así será..."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario